La investigación del grave accidente ferroviario ocurrido en el tramo de Adamuz (Córdoba) continúa avanzando con nuevas actuaciones técnicas en Madrid. Los equipos encargados del análisis se han desplazado a los talleres de mantenimiento de Renfe en Santa Catalina para examinar varios trenes que circularon por el mismo punto de la vía antes del siniestro, con el objetivo de detectar posibles daños compatibles con una anomalía previa en la infraestructura.
Los técnicos buscan indicios en ruedas y ejes que permitan determinar si la rotura detectada en uno de los carriles ya estaba afectando a otros convoyes antes del descarrilamiento del Iryo 6189. Esta línea de trabajo pretende aclarar si el problema tuvo su origen en el estado de la vía o si fue consecuencia directa del paso del tren accidentado.
El foco de la investigación se sitúa en una fractura del carril derecho, de más de 30 centímetros, localizada en un tramo recto donde el tren circulaba a una velocidad inferior a la máxima permitida. Según fuentes técnicas, la rotura podría estar relacionada con una soldadura defectuosa que fue deteriorándose progresivamente con el paso de los trenes, hasta provocar finalmente el descarrilamiento de uno de los coches intermedios del convoy.
El análisis está siendo coordinado por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, con la colaboración de operadores y fabricantes, mientras que tanto Renfe como Adif han reforzado las revisiones técnicas en otros tramos considerados sensibles de la red de alta velocidad.
Como medida preventiva, se han impuesto limitaciones temporales de velocidad en determinados puntos del corredor, con el objetivo de reducir vibraciones y minimizar riesgos mientras se esclarecen las causas del accidente. La prioridad, según fuentes del sector, es garantizar la seguridad de la circulación y evitar que una posible deficiencia estructural vuelva a repetirse en otros puntos de la red.
La investigación sigue abierta y sus conclusiones serán clave para determinar responsabilidades y definir posibles cambios en los protocolos de mantenimiento y control de las infraestructuras ferroviarias.
