La estación de esquí de Cetursa Sierra Nevada, en la provincia de Granada, ha dado un paso más en su temporada de invierno al poner en marcha un extenso dominio esquiable que abre las puertas a una de las campañas más completas de los últimos años. Situada en la sierra homónima y considerada una de las estaciones más altas y meridionales de Europa, Sierra Nevada se consolida como referente nacional para aficionados al esquí y actividades de nieve.
Gracias a las favorables condiciones meteorológicas y a la anticipación en la producción de nieve artificial, los equipos de la estación han logrado habilitar más de 106 kilómetros de pistas distribuidas en más de 130 recorridos de diferentes niveles, desde zonas para principiantes hasta trazados más exigentes para esquiadores expertos. Este despliegue incluye instalaciones operativas en sectores clave como Borreguiles y Pradollano, así como una red de remontes lista para garantizar una experiencia fluida en la montaña.
La apertura de este amplio terreno esquiable se produce tras la inauguración oficial de la temporada el pasado 29 de noviembre, cuando se dieron las primeras bajadas con nieve natural y producida que cubrieron los primeros kilómetros esquiables. Desde ese momento, la estación ha ido ampliando progresivamente la oferta, respondiendo a la demanda de esquiadores y aficionados a deportes de invierno.
Las condiciones de nieve han sido especialmente buenas para la época, gracias al trabajo continuo con cañones de nieve y a varias precipitaciones que han creado una base sólida en buena parte de los sectores altos de la estación. Esto ha permitido no solo ampliar las pistas abiertas, sino también ofrecer una mayor variedad de opciones para esquiadores de todos los niveles.
Además del esquí alpino, Sierra Nevada ha reforzado su propuesta de actividades complementarias, con opciones para quienes visitan la montaña sin tabla ni esquís, como paseos por zonas habilitadas, espacios de ocio familiar y servicios de restauración y ocio en Pradollano y Borreguiles. El objetivo es que la estación se convierta en un destino invernal completo, capaz de atraer tanto a familias como a deportistas.
La temporada de invierno está prevista para prolongarse hasta finales de abril de 2026, siempre condicionada por la meteorología y la evolución de la nieve, lo que permitirá a visitantes y aficionados disfrutar de uno de los destinos de montaña más emblemáticos de España.
